La envidia es un sentimiento negativo
que envenena el alma
de aquellos que la sienten.
En la vida siempre nos encontramos
con personas egoístas
que envidan nuestras vidas
nuestras virtudes y hasta nuestros defectos.
Quieren ser mejor que nosotros
a costa de dañarnos
viven pendiente de igualarnos
de tener todo lo que tenemos.
Todos los días nos conseguimos gente así
si soy feliz, envidian mi felicidad
desean todo lo que yo tengo.
Se proponen destruir la amistad,
los sentimientos y la verdad
con calumnias, con inventos creados
con el solo propósito de dañar.
Si tengo una virtud
la desean a costa de lo que sea
solo por sentirse mejores que los otros.
Que fácil es vivir la vida
sin desear lo ajeno
sin desear aquello que tiene
el que está a nuestro lado.
No entiendo porque las personas
siempre tienden a comparar
si todos somos distintos
cada uno es un ente propio
con virtudes y defectos.
La vida me ha enseñado
a salir adelante por mi
y nunca por los demás.
Me supero yo como persona
pero nunca por ser como otro
o mejor que otro.
Mejoro yo por mi
por sentirme bien yo
y dar lo mejor de mi
a mis hijos, a mis padres,
a mis amigos, al mundo.
Sin buscar compararme con otros
ni comparar a otros
esperando que sean mejor
ni sintiéndome peor,
yo soy yo
tu eres tu
esa es la ley
nadie igual a otro.
La vida está llena de envidias,
odios y rencores
en aquellos que no saben amar
sentir, ni valorar.
Debemos amar a la vida
sin querer ser mejores
que los demás.
Columba Elías
29-11-2006
viernes, 5 de enero de 2007
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