viernes, 5 de enero de 2007

La vida un camino

Haciendo una retrospectiva en el tiempo
pienso y pienso lo maravilloso que es la vida
y un cúmulo de recuerdos vienen a mi mente

Cuando era muy niña vivía en un mundo de ensueños
todo era una maravillosa fantasía
no había cabida a las preocupaciones ni al dolor
miraba al cielo y soñaba como ahora sueño yo

No habían malos pensamientos
disfrutábamos cada momento

Nos conformábamos con pequeñas cosas
reíamos a la vida cuando teníamos lo que queríamos
y poníamos caras de disgusto
cuando no lográbamos lo que queríamos

Veíamos una comiquita
y formábamos parte de ese mundo
de esa fantasía mágica
creíamos en el amor

Jugábamos a las muñecas
con ese coche que nos trajo el niño Jesús

Le escribíamos una carta a Santa
donde pedíamos muchos regalos
vivíamos esa fantasía que
para nosotros era real.

Soñábamos con casarnos algún día
con ponernos ese traje blanco
y llegar al altar en brazos de un amor
para toda la vida, solo era un sueño....

Crecimos amando la naturaleza
disfrutando el canto de los pájaros
el sonar de un río correr
admirando los colores de la naturaleza.

Admirando el vuelo de las gaviotas
en aquella playa hermosa
que trajo tantas vivencias...
soñando con algún día poder volar.


Contemplando aquel ocaso
que quedo gravado en nuestros recuerdos
porque nos daban mucha calma
una infinita paz...

Avanzábamos en la vida
los juegos de niños iban quedando atrás
se presentaban nuevos caminos
caminos muy duros de transitar
pero siempre había una luz
que nos guiaba en nuestro andar.

Llegó la adolescencia
y con ella el primer amor
nuestra primera ilusión
ese sentimiento que despertó nuestros sentidos
nuestros primeros poemas de amor.

Poemas llenos de dulzura
poemas que hablaban de la ilusión
de ese primer sentir por otro ser
de ese amor platónico...

Inventábamos fantasías hermosas
un Pegaso a nuestro lado
que nos llevaba en su vuelo
a mundos encantados llenos de amor
donde la ilusión reinaba...
donde no había cabida al dolor.

Cuantas veces no sentimos
el hielo en nuestra alma
la soledad en nuestro corazón
el dolor mas profundo
ese frío que nos quemaba
que paralizaba nuestros sentidos.

Ese sentimiento de soledad
de no sentirnos comprendidos
de sentir que la vida
se nos iba en un suspiro.

Cuando sentíamos las tormentas llegar
y nuestro corazón estremecer
nos quedábamos mudos
con miedo, con un deseo inmenso
de sabernos queridos
de sentirnos protegidos.
Nos entregábamos a nuestro mundo de soledad
a ese llanto infinito
a ese dolor en el alma
a ese sentimiento de abandono
a ese deseo de no estar
de cerrar los ojos
y quedar dormidos eternamente.

La vida continua y se nos presentan nuevos caminos
y llega ese segundo gran amor
el amor de mujer,
el amor que todo lo da
la vida se torna hermosa.

Llena de nuevos amaneceres
ocasos hermosos llenos de amor
días y noches de inmensa felicidad
vivir la vida disfrutando cada segundo
vivir pensando y sintiendo
que estamos en el paraíso.

Soñamos con un futuro lleno de hijos
nuestro mayor deseo ser madre
entregar todo de nosotros a un ser maravilloso
que llenará nuestra vida de hermosos momentos.

Bailamos al son de una melodía,
que quedará grabada en nuestra mente
un momento de nuestra vida que nos marco
el comienzo de una pena, de un error...

El vivir con un ser solitario
que nos lleno la vida de tristeza
donde queríamos volar como esas aves
ansiando la libertad
que solo nos dio la dicha de ser madre.

La máxima alegría sentida
la mayor responsabilidad
el cambio mas grande de nuestra vida
la mayor bendición que nos dio nuestro Dios
un cúmulo de risas infinitas
y caricias de amor a nuestra alma.

Años enteros de abnegación, de entregas
solo el sentimiento de ser madre
olvidándonos del amor
dejando de lado el ser mujer.
Un buen día despertamos de ese letargo profundo
descubrimos que nuestro corazón
vuelve a latir
volvemos a sentir la necesidad de ser mujer
en medio de un sentimiento que estremece los sentidos.

Volvemos a amar con pasión
con desenfrenada locura
componemos nuestros mas bellos poemas
llenos de amor y de dolor
porque amar solo nos trae dicha y sufrimientos.

Hoy que muere un año y nace uno nuevo
nos detenemos en la mitad del camino de nuestra vida
miramos atrás y solo nos queda dar las gracias
por la vida y por esa dicha tan grande de estar vivos.

Gracias amigo por formar parte de mi vida
gracias por darle luz y muchas alegrías
gracias por las lágrimas que me haces derramar
eso es la vida
tristezas y alegrías.

Columba Elías
01-01-2007

No hay comentarios: